24 sept 2012

Syberia, Drawing a Future




Parece que fue ayer cuando descubrimos a Syberia teloneando a los increíbles Sights and Sounds en la pequeña sala Underground de Barcelona. Parece que fue ayer pero eso fue el 14 de febrero, que día más bonito para conocer a una banda que apunta maneras.

Poco menos de siete meses después, los barceloneses nos trae su primer álbum, Drawing a Future. El título no podría ir más al pelo porque con este CD la joven banda de Post Rock está dibujando su futuro y, francamente, nadie dirá que no saben dibujar. Claro que tiene sus puntos negativos pero creo que han hecho los deberes y han aprobado con creces. Un disco correctísimo con algunos momentos realmente increíbles y con claras señas de la gran calidad técnica que poseen sus músicos, pero vamos a entrar en materia.

Drawing a Future empieza con un temazo en toda regla, Renaissance. Me parece que es el tema perfecto para empezar, la canción parece decirte “venga, agárrate que esto te va a planchar”. Personalmente me gusta mucho ese sonido inicial, me transporta a un paraje desértico y frío para, al minuto de haber empezado, meter caña. Un tema épico, muy en la línea de Toundra, guitarra distorsionada con guitarra limpia, batería contundente y un bajo dropeando a saco. Ojo a los dos últimos minutos porque son impresionantes

Llega el segundo track, Stampede, de una manera un pelín brusca, tal vez hubiese cambiado la intro para evitar la sensación de corte entre primera y segunda canción. La gracia de los discos de Post Rock es que muchas veces se escuchan como todo un bloque musical, como si todas las canciones se pudieran tocar sin pausas entre ellas. Stampede empieza algo rara pero Syberia tiene el remedio, clavarte un primer tercio de tema al más puro estilo metalero, el bajo vuelve a hacer de las suyas, me encanta. Pero lo mejor está por llegar porque a los dos minutos veinticinco segundos se marcan un cambio de ritmo genial, la canción obtiene otro cáriz. De nuevo el bajo lleva un poco la voz cantante seguido de la batería pero las guitarras ejerecen un perfecto contrapeso y acaban con una tercera parte introducida por un parón (todos los intrumentos dejan de sonar) muy buena.

El tercer tema es mi favorito. Colossus Collapse tiene posiblemente el mejor nombre de canción desde Glasgow Megasnake de Mogwai. Empieza muy ambiental, calmada pero que denota cierta tensión. Al poco ya están metiéndole zapatilla, su batería, Oscar, totalmente desatado haciendo genialidades y llega a la mitad donde nos espera un cambio de ritmo a los que nos está ya acostumbrando el disco, en este caso para bien, pues el tema pilla un ritmo muy guapo. Entra en el último tercio de canción con una locura, la canción se llama Colossus Collapse por algo ¿no?

Con la cuarta pista viene la canción más arga del disco (8 minutos y medio). Tidal Waves viene siguiendo la línea de las otras canciones, una intro corta, subida de intensidad y cambio de ritmo. Me gustan especialmente las guitarras, muy limpitas todas ellas. Esta canción me recuerda a un híbrido entre Mono y Maybeshewill por la unión entre pasajes cristalinos con trozos más metaleros, al menos hasta el minuto 5 y medio. En ese punto la canción se frena y empieza una parte realmente bonita, muy al estilo de los antes mencionados Mono, con un final estupendo.

Sigue Skyssa, un interludio de un minuto y medio y llegamos al ecuador del álbum con Drawing a Future (me da a mi que ésta va a ser el hit del disco). De momento empieza bien, aunque no puedo dejar de sentir cierta sensación de “dejà vu” (dejà écouter para ser más pedantes). Lo cierto es que estructuralmente todas las canciones son muy parecidas, creo que es una de las pegas del disco, la reiteración de los mismos elementos, las partes tan marcadas, vamos. No digo que el tema sea malo, al contrario. En solitario, esta canción es tremenda pero el hecho de que sea la sexta vez que escucho los mismos mecanismos hace que no me impacte como debería. A todo esto, la última parte me parece una maravilla, quitando esos 30 últimos segundos, que creo que estorban más de lo que ayudan.

Parece que Syberia son conscientes que lo bueno si es breve dos veces bueno, y los últimos cuatro temas son de los de pegarte a la silla. Efectivos, cortos, directos y, sobretodo, buenos. The day after the end of the World, me pareció una pasada en directo y aquí conserva la fuerza que tenía la primera vez que lo escuché. Creo que es el tema que mejor define a este grupo. Post Rock contundente pero a su vez ambiental, nada recargado y que te va directo al cerebro. Sigue Red Dawn, un “medio tiempo” para calmar al público y descansen un poco. Es un tema precioso, con un aura meláncolica pero con muchísima fuerza en su tramo final. Y después de otro interludio, Framtíð, Syberia se despide con Ära. Un tema correcto, en la línea de los demás, dos partes diferenciadas pero se guardan un as en la manga, un as en forma de riff de guitarra de esos que dices “hostia”.


Y con esto acaba el disco. Al igual que con el cine, no puedes esperar que la primera película de un director sea una obra maestra. En la música pasa igual (Thrice tardó seis años en sacar The Alchemy Index, Tool tuvo que esperar ocho para dar con Lateralus) y el caso de Syberia es un ejemplo. Un disco muy correcto, perfectamente ejecutado pero que arrastra algunos problemas. Para empezar, las estructuras de las canciones son demasiado cuadriculadas y al final dan una sensación de homogeneidad que no debería. En algunas canciones se nota cierta “búsqueda de estilo”, como si aún estuviesen definiéndose. Y el que creo que hace que el disco no sea la hostia en patinete es el abuso de partir las canciones. Hay momento en los que se agradece, otros en los que sencillamente se “ensucia el tema”. Es mi opinión como oyente, preferiría que Colossus Collapse o Drawing a Future, por citar dos ejemplos, no acabasen de la manera que acaban, pues suena como forzado. No obstante, son problemas menores que se solventarán, segurísimo, en sus siguientes trabajos.

Syberia, al igual que Toundra, está consiguiendo algo importante, demostrar al mundo que en España no todo está perdido, aún hay talento, aún hay esperanza. ¡Gracias chicos!




Por Fran Vázquez

No hay comentarios:

Publicar un comentario