4 sept 2012

Toundra, Festival Sintonizza




Que Toundra haga un concierto un par de días después de sacar su nuevo discazo y que éste encima sea gratis (Festival Sintonizza) me parece como poco todo un regalo divino. Si obstante no es oro todo lo que reluce y el hecho de tocar en festivales enmarcados en las fiestas mayores de un pueblo/ciudad conlleva ciertas pegas.

El pasado 31 de agosto Toundra demostró en Santa Coloma de Gramanet que es un grupo muy a tener en cuenta, y no lo digo por decir, si siguen así, pueden convertirse en un referente dentro del panorama Post-Rock. Como ya comenté en mi primera crítica, para destacar en este género debes ofrecer algo que te separe del resto. Mogwai, Mono, Immanu El o Explosions in the Sky lo tienen y se nota, grupos fácilmente reconocibles en un estilo tan marcado por ciertos clichés (falta de vocalista, en esencia). Toundra son un grupo excepcional, con un estilo personal muy marcado, con esas combinaciones de música ambiental con pasajes metaleros y rock progresivo. Lo demuestran dentro del estudio y en el escenario, tienen talento y te lo van a mostrar. Y vaya si lo hacen!

Lamentablemente, el pasado viernes 31 de agosto, Toundra llegó, vio pero no sé si venció. Me explico. El concierto estuvo todo lo bien que se puede esperar de un concierto dentro de un festival gratuito dentro de las fiestas mayores de la ciudad de Santa Coloma de Gramanet, en el extrarradio de Barcelona. Es muy loable por parte de la organización que se esfuercen en ofrecer alternativas a las típicas bandas de mercenarios que tiran de versiones de los hits del verano para que los yayos meneen el bullarengue con sus nietos. En parte agradezco poder asistir a este tipo de conciertos pero también debo de ser sincero al afirmar que el concierto duró lo que dura un suspiro, tuvo algunos fallos técnicos y los madrileños prefirieron no llevar a su sección de cuerda y tocar solo ellos cuatro. En este aspecto, lo ofrecido distó mucho del mágico concierto en la sala bikini cuando los descubrí teloneando a Nothink. Aquello fue (y se lo recordé a mi amigo) el directo más acojonante que había visto en mi vida. El del viernes fue un concierto MUY correcto, en algunos momentos, impresionante, pero no sé si fue por mis altas expectativas o yo qué sé pero acabó y me dejó una sensación algo fría. No fue todo lo épico que cabría esperar. No hubo bis, faltó tocar Espírita (de su último álbum) y en algunos momentos el sonido del bajo se iba al carajo (fallo técnico).

Hubo aspectos gloriosos, pardiez! El inicio fue exquisito, Bizantio nos abrió un nuevo ojete a los del público y el batería Alex... bueno, diremos que no es humano. Vaya manera de tocar, en serio, es  una bestia de ocho brazos o algo porque si no, no me lo explico.



Ahora podrá parecer que estamos ofendidos o desilusionados con el concierto, ni por asomo, francamente, creo que era lo que se esperaba. Una especie de aperitivo. Algo así como un “hola, somos Toundra, si nos vienes a ver a [inserte nombre de sala de conciertos] te vas a cagar”. Asistimos al primer concierto de una gran banda días después de lanzar su mejor álbum... y gratis. Vale que podría haber durado más, que podrían haber tocado un bis, pero como dice mi amigo, “no le pidas peras a Luís del Olmo”, bastante suerte tenemos de que se hagan cosas así.

por Fran Vázquez

29 ago 2012

Toundra, III


Enhorabuena chicos, lo habéis vuelto a conseguir.



Increíble el tercer disco de los madrileños Toundra, así de simple. La banda española de Post-Rock se ha sacado de la manga un discazo que creo que supera al anterior (y ya es difícil!) y es que basta una escucha del álbum para saber que estamos ante un grupo diferente al resto. Vamos a ver...

El disco empieza con Ara Caeli, como una continuación directa del Toundra II. Lo cierto es que este temazo me recuerda mucho a Bizancio/Byzantium. Empieza muy tranquilo y, paulatinamente, aumenta la intensidad hasta llegar a la cúspide cerca del minuto 3, ahí la canción se vuelve enorme. Todo sonando, todo limpio, los contrastes de las guitarras -una distorsionada con la otra limpia-, el bajo y esa batería deliciosa, compleja pero sin ser recargada, hasta nos brindan un pasaje al más puro estilo Prog-Rock, así como quien no quiere la cosa.

Sigue con Cielo Negro (Black Sky), sin espacio entre temas. Esta canción me recuerda mucho a Tool, y es algo que ya noté en sus anteriores trabajos y viéndolos en directo (cuando teloneaban a Nothink), Toundra bebe mucho de Tool, o al menos es la sensación que me da. El inicio de Cielo Negro podría ser una canción de los californianos, con ese sonido de lluvia para ambientar y esas distorsiones en las guitarras, con esa batería que no para quieta. Y a lo tonto a lo tonto los 6 minutos que dura la canción ya han pasado, para ser un disco cuyas canciones no bajan de los 5 minutos, se me está pasando volando. Al loro con el último minuto del tema, una delicia.

Llega Requiem, con el grillar de unos grillos, el dulce punteo de una guitarra acústica y una batería sin platos, Toundra nos da un respiro, o eso nos parece. A decir verdad, es una canción acojonante, las violas y los violines están excelentes. Todo va adquiriendo un cáriz épico muy currado que explota al final para luego volver al punteo de guitarra. Uno de mis temas favoritos del álbum.

Y sigue el disco con Marte (Mars). Aquí empieza ya a toda hostia, es la canción más corta del disco y se nota que van al grano. En este tema ganan protagonismo la batería y el bajo y no me equivoco si digo que el batería de Toundra es uno de los mejores baterías del país. En esta canción lo demuestra. Tal vez este sea el tema más flojo del disco, por lo de ser una canción un poco más “comercial” o tal vez porque se les va un poco más del estilo.

Entramos en la recta final con Lilim y Espírita. El penúltimo tema es Toundra al 100% con sus característicos riffs de guitarra, su batería virtuosa llena de contratiempos y su bajo que crea una especie de diálogo entre los instrumentos. Joder, qué complicado es intentar describir a este grupo. Y su último tema es el que te mata, porque no te iban a dejar medio muerto, ya que te tienen, ponen toda la carne en el asador y p'alante. Empieza como con mucha fuerza, para relajarse durante 2 minutos, aunque tu ya sabes que eso va a subir, y vaya si lo hace, al minuto 3 ya te clavan en la butaca. Me encanta la parte del medio de la canción, otra vez al más puro estilo Tool (¡si hasta las guitarras se parecen!). Y acaba de la mejor manera que podría acabar, si bien me gusta más el final del anterior disco (Bizancio es mucho Bizancio), este final de álbum es como más serio, más adulto, no tan a lo loco.

En definitiva, Toundra ha demostrado ser uno de esos grupos a los que hay que tener en cuenta, ha demostrado que en este país aún se pueden hacer cosas interesantes y que se salgan un poco de lo que se lleva ahora. Pero lo mejor es que ha demostrado que aquí sigue habiendo gente de mucho talento, algo de lo que empezaba a dudar.

Aquí el DISCO para que lo compreis o lo descarguéis totalmente gratis

Por Fran Vázquez

17 ago 2012

MONO, For My Parents




Si esta crónica la hiciera alguien que ha escuchado algo de MONO con anterioridad diría “El nuevo disco de MONO es sobrecogedor” y se echaría a llorar como una colegiala que acaba de conocer a Justin Bieber.

Pero voy a hacer el esfuerzo, a contener las lágrimas y a redactar una crítica como si fuera este el primer CD de MONO que escucho. Ámoñó!

For my parents empieza con la canción más bonita que haya escuchado jamás, Legend. Recomiendo escucharla estirado en la cama, justo antes de ir a dormir, con las luces apagadas y el volumen a tope. La canción me recordó un montón al tema principal de La Princesa Mononoke. Es evocativa, tiene fuerza pero a la vez tierna, como el recuerdo de una caricia paternal.

Vale, presiento que va a ser una review un tanto abstracta...

Superado el primer tema, aún con los ojos anegados y el corazón compungido llega el segundo, Nostalgia. Creo que MONO son de los que les gusta regalarse con según que cosas, de ahí el uso de los violines para engrandecer los crescendos o las guitarras-mandolinas que le da a las canciones una atmósfera lluviosa como de recuerdo lejano. Nostalgia me hace pensar en cuando iba al colegio en septiembre, acababa el verano y volvía la rutina, y en ese recuerdo siempre llueve. Al menos hasta la mitad del tema porque luego los japos locos estos le meten zapatilla y la canción obtiene un cariz épico muy currado.

Dos canciones y 24 minutos, ahora viene el tema ligero, el de 8 minutillos, Dream Odyssey. Esta parece ser la canción más normalita, batería, guitarras, bajo y... violines, que bien traídos están esos violines. La canción, sin ser mala, creo que es la más floja del álbum, el sonido de la batería me desconcierta, suena demasiado a lata, con muy poco cuerpo y además se ve que el batería no es el de Mogwai o Envy, batería justita, al menos en esta canción. Eso sí, el último minuto del tema es precioso.

Madre mía, quedan dos canciones y yo empiezo a sufrir Síndrome de Stendhal. Un sutil punteo de guitarra nos adentra en Unseen Harbor, la canción más larga del disco (un quarto de hora). Inicialmente pienso que es un “más de lo mismo”, o sea, guitarra-mandolina, entra el piano, luego los violines y la batería toca los platos, pero no sé como lo hacen estos cabrones que en cada canción te arrancan de lo más profundo del corazón tus emociones y se ponen a hacer malabares con ellas y tu empiezas a sentir cosas y no sabes porque y te acuerdas de cosas y para cuando la canción pega el subidón tu ya estás hecho un moco y solo te queda que quedarte embobado con los ojos vidriosos y echando de menos a tu perro de la infancia. Me pregunto si MONO serán conscientes de su habilidad. Y es que Unseen Harbor es como un tema de la BSO de Marco mezclado con Envy y pulido hasta que queda una extraña piedra preciosa.

Y llego al último tema, A Quiet Place (Together we go). La canción parece recoger todas las demás y decir “bueno, vale, vamos a calmarnos, la tormenta ya ha pasado”. Ciertamente es una buena canción para cerrar el álbum y el sonido de gotitas al fondo refuerza mi teoría de atmósfera lluviosa. En este tema está lloviendo sí o sí. A mitad de canción cambia la cosa y a ritmo de chelo (o viola, no sé) parece que va saliendo el sol, cago en diez, ya me la han vuelto a colar. Este tema es como el momento ese después de la tormenta, cuando las nubes se van disipando y amanece un nuevo día, con el cielo limpio y el aire fresco. Esta canción me “habla” de la gloriosa superación de los traumas, que pase algo malo, a veces permite un nuevo resurgir y con ese resurgir, con ese “ahora ya eres libre”, te deja el disco. INCREÍBLE.

A lo mejor todo lo que he dicho es una sarta de memeces, a lo mejor MONO solo quería hacer un disco para llevar a los productores de cine y esperar que los contraten haciendo bandas sonoras, a lo mejor leen esto y se ríen en mi cara. Pero algo es seguro, For My Parents, es un álbum que no va a dejar indiferente a nadie, por la sencilla razón que si dejas que el disco conecte contigo, vas a pegarte un viaje espectacular. Hacía mucho que un disco no me evocaba tantas cosas y mi recomendación es que lo escuchéis, solo por la curiosidad de ver qué recuerdos y sensaciones os despierta cada pista.


Por Fran Vázquez

5 ago 2012

Alexisonfire Live at Westend Indoor Festival

Os dejamos aquí un directo de esa grandiosa banda que fue Alexisonfire. Creo que no me equivoco al afirmar que esta es una de las bandas más infravaloradas de su generación.




Grandes músicos, mejores personas.

1 ago 2012

Muere Tony Sly cantante de No Use For A Name



Tener que actualizar el blog por estas cosas es una verdadera putada. Hoy ha muerto Tony Sly, una de las voces más famosas y respetadas de la escena punk actual. El cantante y guitarra de No Use For A Name y del grupo acústico formado por él y Joey Cape (cantante de Lagwagon) ha muerto a los 41 años de edad. Así lo ha comunicado la discográfica de Fat Mike (Nofx), Fat Wreck Chords, donde incluye unas palabras del propio Fat Mike "One of my dearest friends and favorite song writers has gone too soon. Tony, you will be greatly missed."-"Uno de mis más queridos amigos y compositor se ha marchado demasiado pronto. Tony, te echaremos muchísimo de menos", decía el cantante de Nofx.

Las causas de la muerte se desconocen por el momento y la red ya se ha volcado con el cantante y sus allegados. Entre ellos, Riley Breckenridge (batería de Thrice), en su blog, dedica unas palabras y hace referencia a las toneladas de inspiración que les aportó Tony y su banda durante los primeros años de Thrice.

Desde aquí dar un sentido pésame a su familia y amigos y recordar a Tony Sly como el gran cantante que fue.

RIP Tony Sly





15 jul 2012

Parkway Drive en DVD

El impulso con el que empezamos el blog se ha frenado. Normal. Es verano gente y uno está más en la calle que Urdangarin en el juzgado (toma chiste de actualidad). Pero al llegar hoy a casa y ponernos delante del ordenador hemos flipado al ver los casi 80 minutos del flamante documental de Parkway Drive, “Home Is For The Heartless”. En él, se narra de forma muy cinematográfica y molona, el día a día de la banda australiana. Las palabras sobran. Coged una buena cerveza fría, matad los mosquitos de vuestra habitación y gozad de “Home Is For The Heartless”. 

8 jul 2012

Comeback Kid, My Silence y Kids Of Rage, Sala Estraperlo

Bueno, aquí estamos con otra crónica de concierto. Esta vez le toca al espectáculo que se brindó en la Sala Estraperlo de Badalona (otra vez) y que contó con la participación de los grupos catalanes Kids Of Rage y My Silence y los canadienses Comeback Kid.

Técnicamente la crónica no debería durar más de esta frase porque la sesión fue BRUTAL y eso pocos lo podrán discutir. Pero como el ministerio de cultura de Zimbawe nos pagan por palabras, voy a regalarme un poco más.



La cosa es que llegamos pronto a la sala y mientras esperábamos para entrar, apareció ni más ni menos que el genuino e inimitable Andrew Neufeld, cantante de Comeback Kid y, en sus ratos libres, canante y guitarra de esa genialidad que es Sights&Sounds. Total, que sin pensarnoslo dos veces acudimos a él para hacernos una foto (cual histéricas fans) y para preguntarle por sus trabajillos futuros. Si algo tiene Andrew es buen corazón, algo que puede contrastar sobremanera con su burtalidad sobre el escenario. Así que nos atendió con una sonrisa de oreja a oreja, nos contó un poco que todo el mundo le viene con lo mismo “¿Para cuando un nuevo CD de Sights?”, “¿Cuánto falta para el nuevo trabajo de Comeback?”, “¿Por qué no haceis más conciertos?”, lo cierto es que no me extraña, Comeback logró con su ingreso en la banda el plus de calidad que le faltaba para convertirse en un puntal del Hardcore y Sights&Sounds ha resultado ser uno de los mejores discos de los 10 últimos años, en serio, escuchadlo “Sights&Sounds – Monolith”. Andrew Neufeld nos dijo que sí, que habían grabado algunas demos para lo nuevo de Sights y que con Comeback estaban girando, pero que no tiene tiempo para todo. Después de desearle mucha mierda nos metimos en la sala, listos para una buena dosis de Hardcore punk de calidad.

No diré nada de la sala que no dijera en su momento nuestro amigo y vecino Milla. Así que procedo a hablar de los grupos. Los primeros, Kids of Rage, son una joven banda barcelonesa. Se les nota que les falta presencia (sobretodo al cantante) pero se les debe reconocer su increíble calidad técnica. Como dijo nuestro amigo Ian “si esto que están tocando ellos, lo tocara Comeback, nos cagaríamos encima”. Después de su actuación, nos invitaron a unas maquetas que no hacen más que confirmar lo que acabo de decir. Técnicamente impecable, ahora a pulir el estilo.

Los siguientes fueron My Silence, antiguos Read My Lips pero con un cantante nuevo. Sin duda alguna fue la sorpresa de la noche, si bien a los Read My Lips ya los habíamos visto en cuantiosas ocasiones (teloneros de Alexisonfire, de Berri Txarrak, haciendo un tributo a Thrice, etc) y siempre con la misma sensación de “están bien, pero poco más”, ahora con el cantante nuevo que han incorporado, la banda ha adquirido otro nivel de presencia. Read My Lips eran buenos a nivel instrumental pero con su nuevo cantante el grupo tiene carisma, intensidad y, para no repetirme, presencia, algo primordial en este género musical donde necesitas transmitir la fuerza de las melodías. Así que el frontman no dudó en bajarse del escenario para cantar delante -y al mismo nivel- del público, ya que este se mostraba reacio a acercarse al escenario creando el efecto ese del “semicírculo de la vergüenza”. Acabado el concierto no dudamos en felicitar al cantante y éste nos sorprendió al decirnos que era su segundo directo con el grupo, que antes estaba en otra banda.



Luego llegó lo gordo. La sala ya estaba llena (lo suficiente como para generar ese calor humano estilo sauna finesa). Lo cierto es que el video que hemos editado habla por si mismo, pero estar ahí para ver la que se lió... eso no tiene precio. Comeback llegó, tocó y venció. El concierto no dio un puto respiro, fue un tiro de una hora y poco, el público no paró en ningún momento (desde Gallows que no veía hacer tanto Stage Diving) y el sonido se mantuvo perfecto, todo bien ecualizado, se nota que estos tíos saben lo que hacen. Andrew no tuvo miedo al lanzarse al público, haciéndolo partícipe de sus canciones (nuestro gran Milla, pudo cantar un poquito y todo). Y como puntos clave estuvo el tema G.M Vincent and I, de su último disco, un verdadero himno que enloqueció al público -el mosh llegó hasta la zona de los fotógrafos- y con Wake The Dead, ya al final, ahí todo se volvió demasiado bestia. El público, que esperaba la canción como agua de mayo se dispuso a dejarse la piel, literalmente, solo faltó un wall of death para hacer la canción más bruta, aún.



Al acabar el espectáculo, nuestro amigo Milla, otra vez, se subió al escenario a por la púa del grupo (que se había ganado) y de paso se llevó el setlist, una hoja hecha mierda, rota, arrugada y empapada en sudor y cerveza. Os lo dejamos para que lo veais, pues nos parece que es un fetiche bastante curioso, es como algo muy personal, con la letra de su puño y letra, escrito con un edding y arrugado.



Y hasta aquí esta crónica, ahora sigue el video, que pone imagen a lo antes mencionado. Desde 2heebsandabean esperamos volver a disfrutar de otro concierto, al menos, la mitad de genial de lo que ha sido este, que eso ya es mucho.


Por Fran Vázquez