Si esta crónica la hiciera alguien que
ha escuchado algo de MONO con anterioridad diría “El nuevo disco
de MONO es sobrecogedor” y se echaría a llorar como una colegiala
que acaba de conocer a Justin Bieber.
Pero voy a hacer el esfuerzo, a
contener las lágrimas y a redactar una crítica como si fuera este
el primer CD de MONO que escucho. Ámoñó!
For my parents empieza con la canción
más bonita que haya escuchado jamás, Legend. Recomiendo escucharla
estirado en la cama, justo antes de ir a dormir, con las luces
apagadas y el volumen a tope. La canción me recordó un montón al
tema principal de La Princesa Mononoke. Es evocativa, tiene fuerza
pero a la vez tierna, como el recuerdo de una caricia paternal.
Vale, presiento que va a ser una review
un tanto abstracta...
Superado el primer tema, aún con los
ojos anegados y el corazón compungido llega el segundo, Nostalgia.
Creo que MONO son de los que les gusta regalarse con según que
cosas, de ahí el uso de los violines para engrandecer los crescendos
o las guitarras-mandolinas que le da a las canciones una atmósfera
lluviosa como de recuerdo lejano. Nostalgia me hace pensar en cuando
iba al colegio en septiembre, acababa el verano y volvía la rutina,
y en ese recuerdo siempre llueve. Al menos hasta la mitad del tema
porque luego los japos locos estos le meten zapatilla y la canción
obtiene un cariz épico muy currado.
Dos canciones y 24 minutos, ahora viene
el tema ligero, el de 8 minutillos, Dream Odyssey. Esta parece ser la
canción más normalita, batería, guitarras, bajo y... violines, que
bien traídos están esos violines. La canción, sin ser mala, creo
que es la más floja del álbum, el sonido de la batería me
desconcierta, suena demasiado a lata, con muy poco cuerpo y además
se ve que el batería no es el de Mogwai o Envy, batería justita, al
menos en esta canción. Eso sí, el último minuto del tema es
precioso.
Madre mía, quedan dos canciones y yo
empiezo a sufrir Síndrome de Stendhal. Un sutil punteo de guitarra
nos adentra en Unseen Harbor, la canción más larga del disco (un
quarto de hora). Inicialmente pienso que es un “más de lo mismo”,
o sea, guitarra-mandolina, entra el piano, luego los violines y la
batería toca los platos, pero no sé como lo hacen estos cabrones
que en cada canción te arrancan de lo más profundo del corazón tus
emociones y se ponen a hacer malabares con ellas y tu empiezas a
sentir cosas y no sabes porque y te acuerdas de cosas y para cuando
la canción pega el subidón tu ya estás hecho un moco y solo te
queda que quedarte embobado con los ojos vidriosos y echando de menos
a tu perro de la infancia. Me pregunto si MONO serán conscientes de
su habilidad. Y es que Unseen Harbor es como un tema de la BSO de
Marco mezclado con Envy y pulido hasta que queda una extraña piedra
preciosa.
Y llego al último tema, A Quiet Place
(Together we go). La canción parece recoger todas las demás y decir
“bueno, vale, vamos a calmarnos, la tormenta ya ha pasado”.
Ciertamente es una buena canción para cerrar el álbum y el sonido
de gotitas al fondo refuerza mi teoría de atmósfera lluviosa. En
este tema está lloviendo sí o sí. A mitad de canción cambia la
cosa y a ritmo de chelo (o viola, no sé) parece que va saliendo el
sol, cago en diez, ya me la han vuelto a colar. Este tema es como el
momento ese después de la tormenta, cuando las nubes se van
disipando y amanece un nuevo día, con el cielo limpio y el aire
fresco. Esta canción me “habla” de la gloriosa superación de
los traumas, que pase algo malo, a veces permite un nuevo resurgir y
con ese resurgir, con ese “ahora ya eres libre”, te deja el disco.
INCREÍBLE.
A lo mejor todo lo que he dicho es una
sarta de memeces, a lo mejor MONO solo quería hacer un disco para
llevar a los productores de cine y esperar que los contraten haciendo
bandas sonoras, a lo mejor leen esto y se ríen en mi cara. Pero algo
es seguro, For My Parents, es un álbum que no va a dejar indiferente
a nadie, por la sencilla razón que si dejas que el disco conecte
contigo, vas a pegarte un viaje espectacular. Hacía mucho que un
disco no me evocaba tantas cosas y mi recomendación es que lo
escuchéis, solo por la curiosidad de ver qué recuerdos y
sensaciones os despierta cada pista.
Por Fran Vázquez

No hay comentarios:
Publicar un comentario